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Cómo las mancomunidades dinamizan los territorios y mejoran la vida cotidiana de sus habitantes

Una comunidad de municipios es un organismo público de cooperación intermunicipal (EPCI) con fiscalidad propia. Agrupa varios municipios vecinos que transfieren una parte…

Réunion participative dans une salle de commune rurale avec des élus et des habitants discutant autour de plans de développement territorial

Una comunidad de municipios es un establecimiento público de cooperación intermunicipal (EPCI) con fiscalidad propia. Agrupa varios municipios vecinos que transfieren parte de sus competencias a esta estructura común.

En Francia hay 992 comunidades de municipios, que agrupan aproximadamente al 74 % de los municipios franceses y a un tercio de la población. Su razón de ser se basa en un principio: permitir que varios municipios, a menudo modestos, impulsen juntos proyectos y servicios que ninguno podría financiar o gestionar por sí solo.

Financiación intermunicipal: de dónde viene el dinero y por qué surgen dificultades

Antes de hablar de los servicios que prestan, conviene entender cómo financia sus actividades una comunidad de municipios. La entidad intermunicipal cuenta con fiscalidad propia, es decir, recauda directamente algunos impuestos locales, en particular la contribución territorial de las empresas (CFE) y una parte del IVA.

A esto se suman las transferencias del Estado y las subvenciones vinculadas a programas específicos. Los municipios miembros también aportan fondos en función de las competencias transferidas.

Sobre el papel, el mecanismo parece sólido. En la práctica, las restricciones presupuestarias limitan considerablemente la capacidad de las entidades intermunicipales para invertir en equipamientos y servicios. La Asociación de Alcaldes de Francia y los agentes del sector de las obras públicas alertan periódicamente sobre la reducción de los recursos disponibles para las administraciones locales. Un territorio que quiera construir una piscina intermunicipal, renovar una red de agua o crear un centro de salud suele tener que elegir entre varias prioridades por falta de presupuesto suficiente.

Esta tensión financiera explica por qué no todas las comunidades de municipios ofrecen el mismo nivel de servicios. El tamaño del territorio, el número de habitantes y la riqueza fiscal local generan diferencias significativas entre unas entidades intermunicipales y otras. En el sitio cc-bellegardois.fr, las iniciativas llevadas a cabo ilustran la diversidad de ámbitos en los que puede intervenir una comunidad de municipios a escala de una zona de vida.

Empleada municipal plantando arbustos en una plaza de pueblo renovada gracias a los proyectos de una comunidad de municipios

Competencias obligatorias y facultativas de las comunidades de municipios

El marco jurídico distingue dos categorías de competencias intermunicipales. Las competencias obligatorias, establecidas por ley, se aplican a todas las comunidades de municipios. Las competencias facultativas las eligen libremente los representantes electos del territorio.

Lo que establece la ley

Dos grandes ámbitos son obligatorios:

  • La ordenación del territorio: elaboración de documentos urbanísticos intermunicipales, gestión de zonas de actividad y organización del plan de coherencia territorial.
  • El desarrollo económico: creación y mantenimiento de zonas de actividad económica, apoyo a las empresas locales y promoción turística del territorio.
  • Desde la reciente reforma, la gestión del agua y del saneamiento también forma parte de las competencias obligatorias. No obstante, la ley permite delegar algunas tareas en un municipio miembro o en un sindicato incluido en el ámbito intermunicipal.

Lo que los representantes electos deciden añadir

Además de las competencias básicas obligatorias, cada comunidad de municipios puede asumir otras competencias: gestión de residuos, política cultural, instalaciones deportivas, mantenimiento de carreteras, atención a la primera infancia y transporte a demanda. El concepto de interés comunitario establece la división: para cada competencia, los representantes electos definen qué corresponde a la entidad intermunicipal y qué sigue siendo responsabilidad de cada municipio.

Esta flexibilidad da lugar a un panorama muy diverso. Dos comunidades de municipios de tamaño similar pueden ofrecer servicios radicalmente distintos según las decisiones políticas locales.

Servicios cotidianos: cambios concretos que aporta la cooperación intermunicipal

La recogida y el tratamiento de residuos son algunas de las competencias más visibles para los habitantes. La organización de las rutas de recogida, la gestión de los puntos limpios y la implantación de la recogida selectiva requieren recursos logísticos que un municipio pequeño no podría mantener por sí solo.

Las oficinas France Services, implantadas en numerosas entidades intermunicipales, facilitan el acceso cercano a los trámites administrativos. Por ejemplo, el informe de actividad de 2025 de la Comunidad de municipios de Miribel y del Plateau documenta servicios de transporte, bibliotecas y apoyo a la renovación energética, todos gestionados a escala intermunicipal.

Una persona mayor y una joven empleada en una oficina rural de France Services, símbolo de los servicios de proximidad que ofrecen las entidades intermunicipales

La creación de centros de salud multidisciplinares es otra medida concreta. Ante la falta de médicos en algunas zonas, varias comunidades de municipios financian la construcción de locales y ofrecen condiciones atractivas para animar a los profesionales sanitarios a instalarse. La puesta en común de recursos permite disponer de instalaciones que ningún municipio por separado podría construir ni mantener en funcionamiento.

Visibilidad democrática: el punto débil de la cooperación intermunicipal

Los representantes electos de la comunidad no se eligen por separado mediante sufragio universal directo. Forman parte del consejo comunitario en función de los resultados de las elecciones municipales. Esto tiene una consecuencia directa: la mayoría de los habitantes desconoce quién toma las decisiones intermunicipales y sobre qué asuntos.

Varios análisis señalan que la entidad intermunicipal ejerce un poder cada vez mayor, pero sigue siendo poco visible para la opinión pública. En treinta años han aumentado considerablemente los presupuestos gestionados, las competencias ejercidas y los proyectos impulsados por las comunidades de municipios, sin que la transparencia democrática haya avanzado al mismo ritmo.

Esta falta de visibilidad alimenta las críticas sobre la legitimidad misma del nivel intermunicipal. El debate político actual gira en torno a la pertinencia de esta organización: algunos sectores proponen suprimir las entidades intermunicipales, mientras que otros abogan por reforzar su transparencia y su gobernanza.

Para los habitantes, la pregunta es sencilla: ¿quién decide el cierre de un punto limpio, el trazado de un carril bici o el mantenimiento de una línea de transporte? Cuando la respuesta es «la comunidad de municipios», también hay que saber dónde consultar las actas de las reuniones, los órdenes del día y las resoluciones.

Las comunidades de municipios que publican informes de actividad detallados y organizan reuniones públicas contribuyen a reducir esta brecha. Dinamizar un territorio depende tanto de sus equipamientos como de la capacidad de sus habitantes para comprender y cuestionar las decisiones que se toman en su nombre.

Cómo las mancomunidades dinamizan los territorios y mejoran la vida cotidiana de sus habitantes